Me fastidia la publicidad que llama al público idiota a la cara. El anuncio de la cama hinchable esa, la Restform, esa de la chica que pone cara de "a ver si de ésta me descubre algún director de porno y me hago famosa" mientras se va hinchando la 'camita'; ese anuncio es un ejemplo de insulto. "¿Obliga a sus familiares y amigos a dormir en un incómodo sofá?", dice la voz en off con cierto retintín, mientras un paisanete se returce en el susodicho.
Pero, ¿qué se han creído? Pues si intentan convencerme con semejante gancho van de culo. Mi sofá... sí, bueno, no es sofá cama, tampoco cabe en él una persona que mida más de metro setenta estirada,... pero es lo que tengo. Y sí, también tengo un colchón de espuma, viejo pero aún útil, de 12 cm de ancho pero suficiente para que los huesos no se rompan al chocar contra el suelo. ¿Es eso "obligar"? ¿Acaso soy una bruja? Bastante hago con acoger a las visitas con cariño.
Eloi Cordomí: “A Catalunya vivim pendents del cel”
Hace 13 años

