20 de diciembre de 2024

El timo de la Ortodoncia Transparente de GM DENTAL 23 S.L.

Si estáis pensando en poneros ortodoncia, os recomiendo que elijáis un profesional que ofrezca garantías o bien que sea de confianza. Yo fui a GM Dental en Málaga, la peor experiencia con un clínica dental de mi vida. Nada recomendable.



Ahora está de moda el colocarse fundas transparentes para alinear la dentadura. Cualquiera las lleva, y, además, tienen la bondad de no distinguirse, de pasar casi desapercibidas; en contra de los terribles braquets, que apenas abres la boca afean tu rostro.

Yo llevé fundas para corregir mi dentadura, por necesidad. Pero mi experiencia fue nefasta.

Y aquí os la voy a narrar... quizá os ayude a la hora de elegir ortodoncia y sobre todo a la hora de elegir a un/a buen/a profesional de la salud bucal. En mi caso tuve mala suerte, me timaron con toda la apariencia de la profesionalidad. Sin embargo, no pudo resultar más ineficiente.

Mi ruina comenzó en 2021, cuando me decanté por GM Dental 23 SL, en Rincón de la Victoria, Málaga.

Hacía tiempo que notaba que algunos de mis dientes y colmillos empezaban a estar fuera de su sitio, empezaban a retorcerse o sobresalir. Al principio parecía una molestia estética, pero empezó a preocuparme que también pudiera afectar a la mordida y por ende a mi salud bucal.

Así que busqué consejo en varias clínicas dentales y de ortodoncia de Málaga y alrededores.

La clínica GM Dental de Rincón de la Victoria estaba cerca de mi casa y además, parecían amables.

Regla número uno al buscar profesionales: que la sonrisa
y el exceso de amabilidad no nublen tu mente. Amable puede ser cualquiera, profesional NO.

En abril de 2021 hablo con el director de la clínica, y me ve la ortodoncista. Quiero saber qué tratamiento es más eficiente, si los braquets o las fundas. Prefiero las fundas porque temo las posibles heridas que los braquets tienen fama de generar en la boca. Sin embargo, dejo que sea la ortodoncista la que me diga qué tratamiento es mejor. Me dice que son iguales, ambos funcionan bien. 

Así que me decanto por las fundas. Más tarde me daría cuenta del error... el mío por ignorancia, yo no soy la experta, me dejo aconsejar por los que lo son. Me mintieron.

Pasé dos años de odisea con esta clínica.

A principios de mayo de 2021 me toman medidas para la ortodoncia.

La ortodoncista me dice que me tengo que quitar las muelas del juicio, las dos de abajo.

Para dejar espacio, me dice... A día de hoy, 3 años después, el hueco de mis muelas del juicio sigue igual, no lo ha ocupado el resto de molares. Y sin embargo, su ausencia será un problema futuro, porque las muelas del juicio de arriba no tienen donde apoyarse y acabarán cayendo o descolgándose, convirtiéndose en un poblema mayor.

Me quitan las muelas. Me dan cita para quitarme las dos el mismo día, una de un lado, otra del otro. Me voy a quedar sin poder comer... se lo comento a la chica de recepción, que me contesta muy simpática, que no me va a pasar nada, que me recuperaré pronto. Claro, ella no es la que se quita las muelas, sino yo.

La dentista, sin embargo, con algo más de criterio, me quita sólo una muela, dejando al otra para cuando recupere de la primera.

Por un lado bien, por el otro ya empiezan los retrasos. 

Lo que iba a ser "en un mes está todo y ya tendrás el aparato", al final se convierten en varios meses de espera. Eso sí, yo ya he empezado a pagar las cuotas. El presupuesto es de casi 4.000 €. Con todo incluido.

En mi vida pensé que iba yo a tirar a la basura 4.000 €. Para mí es un pastizal.

Cuando por fin me llegan las fundas y me las colocan, en agosto (3 meses después de firmar el contrato y de empezar mis pagos), empiezo a darme cuenta de la ineficacia del personal de esta clínica, en apariencia seria. Las fundas de abajo cubren hasta las muelas del juicio que yo ya no tengo. Me tomaron medidas, y luego me quitaron las muelas. No corriegieron las medidas, con lo cual las fundas no se ajustan al número actual de muelas... ¿No lo pensaron? ¿Qué pasa aquí? 

Ese primer día, la ortodoncista no está. Me colocan las fundas y salgo de allí sin saber cómo quitármelas y además me raspa en la lengua y empieza a hacerme heridas en el interior de la boca.

No han limado las fundas. Tengo que volver. Me recortan y liman las fundas. Empezamos bien.

Ahí empieza mis periplo con GM Dental... Siempre me daban las fundas sin limar, tenía que estar siempre recordándoles que me las entregaran en mejores condiciones, para no dañar mi flora bucal.

A los 6 meses de tratamiento, las fundas no me valen, no me encajan. Tienen que volver a medirme la boca. Ok, vale. Les comento que la funda de abajo se está rompiendo. Me dicen que vuelva a la clínica a volver a tomame medidas... uy, sospechoso, hace una semana me han tomado ya medidas... me dicen que vuelva para repetirlas. Vuelvo. No me dan explicaciones... pero imagino que alguna cagada han hecho para tener que repetirme la toma de medidas.

A los pocos días me dicen que han perdido las medidas que tengo que volver a repetirlas de nuevo... Ya empiezo a cabrearme, ¿cómo es posible tanta descoordinación?

Voy y me quieren tomar medidas sólo de arriba. Yo ya llevo dos semanas con la férula de abajo rota. Les digo que la de abajo también me la tienen que medir... Todo es confusión.

Después de dos meses de idas y venidas, hablo con la ortodoncista y le digo que quiero que se comience de nuevo, de cero. Ella está de acuerdo. Me toman medidas de nuevo para recomenzar. He perdido la cuenta de las veces que me han medido la dentadura.

A estas alturas ya no puedo estar tranquila con la clínica y el equipo que me atiende. 

Siempre con una sonrisa ellos, sí, ¿pero de qué coño me sirve a mí la sonrisa si son un puñetero desastre? De nada, absolutamente.

En realidad, estoy resumiendo mucho, porque en esos dos meses no hicieron más que mentirme y hacerme ir a la clínica para nada. Pero tampoco quiero aburriros con todas las peripecias que GM Dental me hizo correr. 

En agosto 2022, un año después de haber iniciado el tratamiento, comunico a la clínica que me voy a vivir fuera de Málaga y que en la próxima revisión necesitaré el máximo número posible de fundas porque voy a tardar unos meses en poder ir a Málaga para revisiones. Están de acuerdo.

En septiembre me toman medidas para nuevas férulas. Me citan 12 días después para la entrega de la férula de contención, voy a la clínica y la tal férula no me entra, y me dicen que tienen que volver a tomarme medidas. ¿CÓMOOOOO? Ya entonces entro en cólera. ¿Pero cómo se puede ser tan inútil? ¿Y a esta gente les he pagado yo 4.000 €? 

Hablo con el director (otro director, para entonces ya había pasado 3 distintos), que dice comprenderme y habla por teléfono con Alicia, la ortodoncista, estando yo delante, para preguntarle qué hacer al respecto de la férula de contención, a lo que Alicia dice que “no hace falta” tal férula, que siga con mi férula antigua hasta que lleguen las nuevas. Y si no hacía falta, ¿para qué narices me toman medidas para esta férula? ¿Por qué malgastan mi tiempo una y otra vez? Así de coordinados trabajan.

Me hicieron ir para nada. Algo que no era nuevo. Y siempre se excusaban diciendo que era error del laboratorio con el que trabajaban, a lo cual yo les contestaba que eso no era de mi incumbencia ya que yo contrataba los servicios con la clínica GM Dental, no con el laboratorio. Sus problemas con el laboratorio tendrían que resolverlos sin que sus pacientes se enterasen de ello.

Al final llegan mis nuevas férulas, las que me llevaré a mi nuevo hogar. Pero son menos que otras veces. Sólo me dan para 2 meses y medio. Habíamos quedado que iban a ser las más posibles, para continuar con mi tratamiento por unos cuantos meses. Pero no, son incluso menos que en otras ocasiones. Bien, bien... ¡Cómo me suena esta inoperancia! Ya no me quedan ganas ni fuerzas para discutir.

En cuanto pueda volveré a Málaga para la revisión. 

En marzo de 2023 llamo a GM Dental para informarles de mi intención de bajar a Málaga para revisión y para organizar el viaje con tiempo y coordinarlo con ellos. Conociendo su forma de actuar dilatada y poco seria, me quiero curar en salud y adelantarme a acontecimientos. Les aviso que viajo a Málaga en avión y que para aprovechar querría esperar hasta que estén las férulas y volverme con ellas. La recepcionista me dice que quizás en una semana podían estar. En otra conversación telefónica con el director, éste me dice que imposible que estén en una semana, que tendrían que ser mínimo 14 días. Para mí es mucho tiempo para estar en Málaga, por los gastos, así que le digo que, siendo así, bajaré sólo unos días para la revisión y toma de medidas. Le pido que informe a Alicia al respecto. Después ya organizaríamos la entrega de férulas o el envío por correo de las mismas a mi nueva dirección.

Bajo a Málaga, el viernes 28 de abril de 2023 tengo la cita con Alicia a la 13:00 del mediodía. Me mira la boca y me pregunta cuándo me vuelvo a mi tierra, le digo que en 4 días; parece molestarse. Me dice que deberían haberme puesto la cita a primera hora de la mañana, de esa forma las primeras férulas podrían haber estado listas antes de mi viaje de vuelta. ¿Cómo? ¿Que podrían estar listas si se hubieran organizado bien, como yo les pedí? Otra vez la desorganización de esta clínica en la que llevo casi dos años confiando, o más bien desconfiando. Me toman medidas y me voy.

Al retornar sin férulas, debía asumir un gasto extra por mi parte, pagar a una ortodoncista en mi ciudad que me colocara los nuevos ataches del tratamiento. Los ataches son unos puntos de sujeción que van pegados a ciertos dientes, y se colocan según la necesidad del momento. Cada vez que se toman medidas, los ataches se retiran, y una vez se tienen las férulas se colocan los nuevos ataches.

Al no estar en Málaga me tenía que pagar a un ortodoncista local para la colocación de estos ataches. El precio 160 €. Cantidad que me podía haber ahorrado si en la clínica GM Dental de Rincón de la Victoria se hubieran organizado correctamente.

Recibo las férulas a los 15 días de haberme tomado medidas. Vienen todas sueltas en el paquete. Las tengo que emparejar yo, como puedo, ya que el número en alguna de ellas no se ve claro.

Voy a la cita con la ortodoncista de Avilés, quien me coloca los nuevos ataches, y al ponerme la nueva férula ésta no me entra. Otra vez. Otro error. Esta vez ya es el colmo, porque me he gastado dinero para bajar a Málaga que me tomen medidas, pago el servicio de otra ortodoncista aquí, y luego no me valen porque no hacen bien su trabajo. Su incompetencia me sobrepasa.

Hablo con GM Dental y me dicen que hable con el coordinador, Chema, quien conoce mi caso.

Después de varias charlas con Chema por teléfono, también por whatsapp, éste me comunica que GM Dental accede a abonarme la retirada de los ataches recién puestos (e inservibles), las nuevas medidas, esta vez realizadas por scaner, y la colocación de los nuevos ataches una vez las nuevas y últimas férulas estén hechas y enviadas. Pero no me van a pagar por adelantado. He de pagar yo cada servicio y luego ellos me irán pagando según vaya realizando los pasos. No me queda más que aceptar, pero ya no confío y no tengo ganas de continuar. Sólo quiero terminar el tratamiento.

Pago 165 € más a mi clínica local por scaner, fotos y remoción de ataches. El 27 de julio de 2023 se envía a través de Wetransfer todas las pruebas a GM Dental. Me ponen en copia. Recibo todo correctamente, me descargo todos los documentos sin problema y los puedo abrir.

En la clínica me dicen que los han recibido… semanas después me dice la ortodoncista de mi ciudad que le han vuelto a pedir los documentos, que les había caducado la sesión de wetransfer sin haber descargado los archivos. Es decir, me han vuelto a mentir desde GM Dental.

Me paso dos meses intentando averiguar cuándo me van a enviar las férulas, por un lado, y por otro, intentando que me paguen la factura. Sin éxito en ninguno de los casos. 

Ya he tenido bastante. Nunca he padecido semejante falta de profesionalidad.

Tres meses después me llegan las férulas, vienen sin limar y sin numerar. Y aún no me han pagado la factura. 

A día de hoy finales de 2024, no me han abonado factura alguna, ni han terminado mi tratamiento.

Les puse reclamación formal, a lo que me dijeron que estaban dispuestos a pagarme dicha factura (lo dicho, no lo han hecho), y que el tratamiento lo daban por terminado. 
Ni siquiera me han puesto los retenedores, que se colocan una vez terminado un tratamiento de ortodoncia para que la dentadura no se vuelva a su lugar anterior y se mantenga la corrección. Así que el tratamiento NO está finalizado.

Eso sí, ellos tan tranquilos. Me timaron 4.000 € los de GM Dental... y tan tranquilos. 
Mi consejo, si queréis haceros ortodoncia id a alguien de mucha confianza, que os dé por escrito un contrato con la duración estimada del tratamiento, que desde el principio os explique en qué consiste el tratamiento y qué es lo que pagáis... Y no os dejéis engañar por financiaciones ni chorradas, es mejor controlar  lo que pagáis a cada paso. Si financiáis, os tienen agarrados y la reclamación no sirve de nada.

Guardaos copia de informes y pruebas, por si acaso. Y en cuanto veáis que no está funcionando el tratamiento, informar al resposable y comunicad vuestro descontento.

Ah, y sobre todo, no acudáis a GM Dental 23 S.L.